
Esta valoración considera las condiciones de la persona, sus necesidades de apoyo, el vínculo con el animal y las condiciones necesarias para una convivencia adecuada.
NO es un concepto automático. La emisión del concepto depende de los resultados de la valoración y del cumplimiento de los criterios definidos.
Es un proceso profesional. Puede involucrar profesionales de salud mental y un profesional veterinario con formación en comportamiento y etología animal.
Es individual. Cada persona y cada animal son diferentes; el resultado se determina según las condiciones particulares de cada caso.
Es un proceso responsable. El proceso considera el bienestar de la persona y del animal, bajo criterios profesionales y claramente definidos.

La situación clínica de la persona, sus necesidades y el contexto de la solicitud.

Si existe relación entre el vínculo con el animal y las necesidades identificadas en la valoración.

La relación existente y el papel del animal en la vida cotidiana.

Comportamiento, temperamento, socialización y capacidad de adaptación a los contextos previstos.

Si la participación como animal de apoyo es compatible con sus necesidades físicas, emocionales y comportamentales.

Factores que puedan favorecer o dificultar una convivencia responsable.
La valoración permite establecer la pertinencia del apoyo mediante un animal y determinar, cuando corresponda, recomendaciones adicionales de acuerdo con las condiciones identificadas.
Conocemos el motivo de la solicitud y explicamos el alcance del servicio.
Valoramos las condiciones de salud mental de la persona y la pertinencia del apoyo mediante un animal.
Cuando las características del caso lo requieren, se realiza una valoración especializada de acuerdo con los criterios definidos.
Se valoran las condiciones de salud, comportamiento y bienestar del animal, de acuerdo con los criterios establecidos para el proceso.
Integramos los resultados de las valoraciones para determinar la pertinencia del apoyo mediante un animal y emitir el concepto correspondiente.
Según las condiciones definidas, puede requerirse una revisión posterior.
Cómo responde ante personas y situaciones diversas.
Valoramos la respuesta del animal ante diferentes personas, estímulos y situaciones, considerando su capacidad de interacción y adaptación al contexto.
Valoramos la respuesta del animal frente a cambios de ambiente, estímulos y situaciones no habituales.
Valoramos la respuesta del animal ante la manipulación y las condiciones habituales de convivencia.
Identificamos comportamientos o señales que puedan indicar estrés, miedo, ansiedad, incomodidad o malestar.
Valoramos comportamientos o respuestas que puedan representar riesgos para el animal, la persona o terceros.
Valoramos las condiciones necesarias para proteger su bienestar y garantizar que su participación como animal de apoyo sea compatible con su salud y calidad de vida.
La valoración permite establecer la pertinencia de la participación del animal, identificar la necesidad de preparación previa o determinar que su participación no es recomendable.

Cuando la valoración identifica aspectos comportamentales que requieren fortalecimiento o manejo específico, pueden establecerse recomendaciones para el responsable del animal o un proceso de preparación previo a una nueva valoración. El objetivo es favorecer condiciones adecuadas de convivencia y bienestar para la persona y el animal.
Cuando se requiere preparación previa, la emisión del concepto queda sujeta a los resultados de la nueva valoración y al cumplimiento de los criterios establecidos.
El concepto se emite cuando la valoración determina que el apoyo mediante un animal es pertinente, de acuerdo con las condiciones de la persona, el animal y su interacción. Centro CITA lo emite según su protocolo institucional, y en él se recogen los resultados del proceso de valoración y la pertinencia identificada respecto al apoyo que proporciona el animal.
Importante: El concepto emitido por Centro CITA no constituye un certificado sanitario ni reemplaza los documentos requeridos para viajar o ingresar con un animal a determinados espacios. Su alcance depende de los resultados de la valoración y de los criterios establecidos en el proceso.
La emisión del concepto no garantiza el ingreso del animal a espacios específicos. La admisión dependerá de las normas aplicables y de las políticas de cada establecimiento, entidad o institución.


Cuando se considera que el vínculo con un animal puede cumplir un papel de apoyo.

Cuando el vínculo con su animal forma parte significativa del proceso

Cuando se necesita un concepto profesional que analice esa pertinencia.
La valoración determina de manera individual la necesidad y la pertinencia del apoyo. El servicio no está diseñado para emitir conceptos por razones comerciales o de conveniencia; si buscas un documento exclusivamente para viajar con tu mascota, el trámite sanitario corresponde a las autoridades competentes.
Animal cuya presencia puede brindar apoyo emocional a una persona, de acuerdo con sus necesidades y con la pertinencia determinada mediante valoración profesional.
Animal entrenado para realizar funciones específicas de asistencia a una persona, de acuerdo con las características de su función y la normativa aplicable.
Intervención planificada por profesionales en la que se incorpora un animal como recurso complementario, de acuerdo con los objetivos y características del proceso.
Animal que forma parte de la vida cotidiana y mantiene un vínculo afectivo con la persona, sin que ello implique por sí mismo una condición de animal de soporte emocional o de asistencia.
Es un animal cuya presencia puede brindar apoyo emocional a una persona, de acuerdo con sus necesidades y con la pertinencia determinada mediante una valoración profesional.
Sí, cualquier persona puede solicitarla. La emisión del concepto no es automática: depende de los resultados de la valoración y del cumplimiento de los criterios establecidos.
El proceso parte de una necesidad relacionada con la salud mental. La valoración analiza cada caso y determina la pertinencia del apoyo mediante un animal, de acuerdo con las condiciones identificadas.
La ruta se define según las características del caso y los criterios institucionales. Puede involucrar psicología, psiquiatría cuando corresponde, y la valoración veterinaria con enfoque etológico.
Porque el apoyo emocional debe considerar sus condiciones. La valoración analiza comportamiento, socialización y bienestar para determinar si su participación es compatible con sus necesidades.
No necesariamente. La valoración determina si las condiciones de comportamiento y bienestar del animal son compatibles con el papel previsto y con los contextos en que acompañaría a la persona.
No. El concepto recoge el resultado de una valoración profesional, pero no garantiza el ingreso a espacios específicos. La admisión depende de las normas aplicables y de las políticas de cada establecimiento.
No reemplaza los documentos sanitarios ni los trámites para salir de Colombia o ingresar al país de destino. Debes cumplir los requisitos de las autoridades competentes y del país al que viajes.
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